Moverse por el programa

El menú lateral, el buscador de la barra superior y los espacios de trabajo son las tres formas de llegar a cualquier pantalla del ERP. Cada persona puede ordenar su menú a su gusto, y quien administra puede rediseñar el de toda la empresa. Esta página cuenta las tres y enlaza al detalle.
¿Por dónde empiezo?
Por moverse por el ERP. Explica cómo se abre y se contrae el menú lateral, qué significan sus partes y qué otras vías hay para llegar a una pantalla. Es la puerta a todo el programa y lo primero que conviene entender.
¿Cómo llego rápido a una pantalla concreta?
Con la caja de la barra superior, que se enfoca con Ctrl+K y busca en todo el programa sin importar el espacio de trabajo en el que estés: buscar una pantalla o una acción.
Encuentra dos cosas distintas. Pantallas, por su nombre o por una parte de él. Y acciones — «Nuevo presupuesto», «Registrar un cobro», «Presentar el modelo 303»—, que abren la pantalla ya puesta para hacer eso. Busca sin importar mayúsculas ni acentos.
¿Qué es un espacio de trabajo y por qué mi menú es corto?
Un espacio de trabajo es una vista corta del programa pensada para un trabajo concreto: quien vende ve Ventas, quien está en el mostrador ve el TPV, quien lleva la contabilidad ve Contabilidad. Qué espacios hay, cómo se cambia de uno a otro y qué pasa con lo que tenías abierto al cambiar: elegir mi espacio de trabajo.
Si el que traes puesto no encaja con tu trabajo, se puede hacer otro. Se crea desde cero o duplicando uno existente, y su menú se monta eligiendo pantallas de un catálogo con búsqueda, sin escribir rutas: crear y repartir espacios de trabajo. Cualquiera puede hacerse uno solo para sí; los espacios de la empresa los hace quien administra usuarios.
¿Cómo me lo dejo a mi gusto?
Ordenando los grupos, ocultando lo que no usas y marcando tus favoritos: personalizar mi menú. Son cambios solo tuyos: nadie más los ve, y lo que ocultas sigue ahí para volver a mostrarlo cuando quieras.
¿Cómo cambio el menú para toda la empresa?
Con dos herramientas distintas, según lo que quieras hacer.
Para reordenar grupos, crear grupos nuevos, mover opciones de sitio o añadir accesos directos a rutas e informes, está el rediseño completo: diseñar el menú de la empresa.
Y si lo único que quieres es cerrar o abrir módulos enteros a un rol, sin entrar en el árbol de permisos, hay un atajo: decidir qué ve cada perfil en el menú.
¿Y si una opción no aparece por ningún lado?
Hay seis causas posibles y cada una se arregla en un sitio distinto, así que descartarlas por orden de frecuencia ahorra la llamada a soporte: no encuentro una opción en el menú.
Las dos primeras cuestan segundos: estar dentro de un espacio de trabajo que recorta el menú a propósito, o haberla ocultado tú mismo. Solo después de descartar esas dos tiene sentido pensar en el permiso del rol, en la empresa actual o en lo que la instalación tiene contratado.
¿Qué decide de verdad lo que aparece en el menú?
Tres cosas encadenadas, y actúan en este orden. Primero, lo que tu instalación tiene contratado: es un techo que ningún permiso abre. Dentro de eso, lo que tu rol te concede, que es el nivel de acceso y lo cambia quien administra el ERP. Y por último, lo que tú mismo hayas decidido ver: el espacio de trabajo en el que estás y los grupos que hayas ocultado.
Por eso los cambios personales del menú no dan ni quitan permisos. Ocultar una opción solo la quita de tu vista; sigue estando concedida, y volver a mostrarla no requiere pedir nada a nadie.