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¿Por qué mi factura sale con un céntimo de diferencia y cómo lo cuadro?

Hay dos formas legítimas de calcular el IVA de una factura, y según los números pueden dar resultados con uno o varios céntimos de diferencia. Cada programa de gestión usa la suya. El ERP te deja elegir el método por cliente, por proveedor y por documento, para que tus facturas cuadren al céntimo con quien las recibe.

¿Cuáles son los dos métodos?

Con muchas cifras el resultado es el mismo. Con otras, no: los restos de redondeo de cada línea se acumulan en un sentido o en otro y el total baila un céntimo. Ninguno de los dos está «mal»; lo que está mal es mezclar los dos en el mismo documento — eso es justo lo que el ERP ya no permite: elegido un método, todo el documento (pantalla, desglose de IVA y PDF) sale de la misma cuenta.

¿Dónde elijo el método de un cliente o de un proveedor?

En su ficha, pestaña Económico, campo Cálculo del IVA:

En la ficha del proveedor dice cómo calcula las facturas su programa: así la factura de compra que tecleas cuadra al céntimo con el papel que te envía. En la ficha del cliente dice cómo espera él recibir las tuyas: hay clientes cuyo sistema rechaza facturas «mal calculadas» por un céntimo de diferencia de método.

¿Y el criterio general de la empresa?

En Configuración → Facturar, campo Cálculo del IVA. De fábrica viene Línea a línea, que es como este ERP ha calculado siempre: si no tocas nada, ningún total cambia.

¿Cómo se aplica en un documento?

El documento nace con el método de la ficha de su tercero (o, si la ficha no dice nada, con el de configuración). Lo ves y lo puedes cambiar en la pestaña Económicos, tarjeta Datos para cálculo del IVA, campo Cálculo del IVA: al cambiarlo, los totales y el desglose se recalculan al momento.

El campo del documento es el que manda. Sirve para el caso suelto: un proveedor nuevo cuyo método aún no conoces, o una factura que te han devuelto por un céntimo.

¿Qué pasa al facturar varios albaranes con el método clásico?

La factura reproduce al céntimo la suma de los albaranes: cada albarán acumula sus bases por su cuenta —igual que cuando se emitió— y las cuotas se suman. Así el cliente, que ya tiene los albaranes en la mano, ve que la factura es exactamente la suma de sus papeles.

Las líneas añadidas a mano a esa factura (unos portes, por ejemplo) se acumulan aparte, como un grupo más.

Con el método línea a línea no hay nada que decidir: la suma de las líneas siempre reproduce la suma de los albaranes.

Si algo va mal

Lo que vesQué ha pasadoQué hacer
Un cliente rechaza tu factura por «error de cálculo» de un céntimoSu sistema usa el otro métodoPon en su ficha el método que use su sistema y vuelve a emitir
La factura de compra no cuadra con el papel del proveedor por un céntimoSu programa calcula con el otro métodoCambia Cálculo del IVA en el documento (o en su ficha, para siempre) y comprueba que cuadra
Al cambiar el cliente del documento cambia el total un céntimoEl nuevo cliente tiene otro método en su ficha y el documento lo heredaEs lo esperado; si para este documento no lo quieres, cámbialo en Económicos

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