El régimen general de la Seguridad Social es el sistema en el que cotizan la mayoría de los trabajadores por cuenta ajena en España. A través de sus cotizaciones, los empleados acceden a prestaciones como asistencia sanitaria, incapacidad temporal, desempleo o jubilación.
Forma parte del sistema público de protección social y se diferencia de los regímenes especiales (como el de autónomos) por el tipo de actividad y relación laboral.
¿Qué es el régimen general?
El régimen general es el grupo de cotización que engloba a los trabajadores asalariados, es decir, aquellos que trabajan por cuenta ajena.
Incluye:
- Empleados contratados por empresas.
- Socios trabajadores de sociedades mercantiles.
- Personal laboral de entidades públicas (no funcionarios).
- Conductores dedicados al transporte de particulares.
- Personal laico de entidades eclesiásticas.
- Trabajadores en entidades de carácter benéfico.
También se consideran asimilados:
- Clérigos.
- Socios trabajadores de sociedades laborales.
- Reclusos que realizan trabajos penitenciarios retribuidos.
- Pensionistas en determinados supuestos.
Colectivos con particularidades dentro del régimen general
Existen colectivos que, aun perteneciendo al régimen general, tienen especialidades en su cotización, como:
- Trabajadores portuarios.
- Industria resinera.
- Trabajadores fijos discontinuos en cines, salas de fiestas o discotecas.
Exclusiones del régimen general
Quedan expresamente excluidos:
- Trabajos familiares no remunerados.
- Trabajos amistosos o benévolos.
- Trabajos marginales.
- Actividades sujetas obligatoriamente a otro régimen (como el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos – RETA).
Cotización en el régimen general
La cotización depende del salario del trabajador y se realiza mediante una aportación conjunta entre empresa y empleado, aunque es la empresa quien se encarga de ingresar las cuotas en la Seguridad Social.
Las cotizaciones cubren diferentes conceptos.
Conceptos por los que se cotiza
- Contingencias comunes: enfermedad común, accidente no laboral, maternidad.
- Contingencias profesionales: accidente de trabajo y enfermedad profesional.
- Desempleo: derecho a prestación por paro.
- Fondo de Garantía Salarial (FOGASA): cubre salarios impagados en caso de insolvencia empresarial.
- Formación profesional: financiación de cursos y reciclaje profesional.
- Horas extraordinarias.
Porcentajes de cotización aportados por la empresa
- Contingencias comunes: 23,60%
- Contingencias profesionales: variable según actividad.
- Horas extraordinarias:
- 12% (fuerza mayor)
- 23,60% (resto)
- Desempleo:
- 5,50% (contrato indefinido)
- 6,70% (contrato temporal)
- FOGASA: 0,20%
- Formación profesional: 0,60%
Porcentajes de cotización aportados por el trabajador
- Contingencias comunes: 4,70%
- Horas extraordinarias:
- 2% (fuerza mayor)
- 4,70% (resto)
- Desempleo:
- 1,55% (indefinido)
- 1,60% (temporal)
- Formación profesional: 0,10%
- FOGASA: no cotiza el trabajador.
Importancia de cotizar en el régimen general
Cotizar correctamente es fundamental porque de ello dependen derechos como:
- Prestación por incapacidad temporal.
- Prestación por desempleo.
- Pensiones de jubilación.
- Prestaciones por maternidad o paternidad.
- Incapacidad permanente.
Las cotizaciones sustituyen el salario cuando el trabajador no puede prestar servicios.
Por ello es recomendable:
- Revisar la nómina.
- Solicitar periódicamente el informe de vida laboral.
- Comprobar que los periodos de alta y bases de cotización son correctos.
En resumen
El régimen general es el sistema de cotización aplicable a los trabajadores por cuenta ajena en España. Permite acceder a las principales prestaciones de la Seguridad Social y se financia mediante aportaciones conjuntas de empresa y trabajador. Una correcta cotización es clave para garantizar protección social y derechos futuros.