El inmovilizado material es el conjunto de bienes físicos que forman parte del patrimonio de una empresa y que se utilizan en su actividad productiva durante más de un año, sin estar destinados a la venta.
Forma parte del activo no corriente del balance junto con el inmovilizado intangible y el financiero.
Qué es el inmovilizado material
El inmovilizado material incluye aquellos bienes que:
- Tienen existencia física.
- Se utilizan en la actividad empresarial.
- No se adquieren para venderlos.
- Tienen una vida útil superior a un año.
Por ejemplo:
- Una nave industrial.
- Maquinaria.
- Vehículos de empresa.
- Ordenadores.
- Mobiliario de oficina.
Si la empresa compra un inmueble para venderlo, no será inmovilizado material, sino existencias.
Requisitos para que un bien sea inmovilizado material
Para que un activo se clasifique como inmovilizado material debe cumplir cuatro condiciones:
1️⃣ Ser un bien productivo
Debe estar destinado a generar ingresos o facilitar la actividad empresarial.
2️⃣ Tener naturaleza material
Debe ser tangible, es decir, tener presencia física.
3️⃣ No destinarse a la venta
Su finalidad es el uso interno, no la comercialización.
4️⃣ Tener duración superior a un año
Si su consumo es inmediato (como el tóner o material de oficina), será gasto corriente, no inmovilizado.
El inmovilizado material en el Plan General Contable (PGC)
El Plan General de Contabilidad (PGC) recoge el inmovilizado material en el grupo 21 del cuadro de cuentas.
Principales cuentas:
- 210 Terrenos y bienes naturales
- 211 Construcciones
- 212 Instalaciones técnicas
- 213 Maquinaria
- 214 Utillaje
- 215 Otras instalaciones
- 216 Mobiliario
- 217 Equipos para procesos de información
- 218 Elementos de transporte
- 219 Otro inmovilizado material
Esta clasificación ayuda a organizar correctamente los activos en el balance.
Ejemplos de inmovilizado material
Terrenos y construcciones
- Solares
- Locales comerciales
- Oficinas
- Naves industriales
Maquinaria e instalaciones
- Equipos de fabricación
- Instalaciones técnicas
- Herramientas industriales
Equipamiento
- Mobiliario
- Ordenadores
- Vehículos
- Equipos técnicos
Valor contable del inmovilizado material
El inmovilizado material se registra inicialmente por:
🔹 Coste de adquisición
Incluye:
- Precio de compra.
- Impuestos no recuperables.
- Gastos de transporte.
- Honorarios profesionales.
- Instalación y puesta en funcionamiento.
🔹 Coste de producción
Si lo fabrica la propia empresa, se incluyen:
- Materiales.
- Mano de obra.
- Costes indirectos imputables.
Amortización del inmovilizado material
Como estos bienes duran varios años, su coste no se imputa como gasto de golpe.
Se aplica la amortización, que consiste en repartir su coste durante su vida útil.
Qué es la amortización
Es la periodificación del gasto.
Ejemplo:
- Maquinaria de 20.000 €
- Vida útil: 10 años
- Amortización anual: 2.000 €
Contablemente:
- Gasto → cuenta 681
- Amortización acumulada → cuenta 281
El valor contable del activo será:
Valor inicial – amortización acumulada
Deterioro del inmovilizado material
Además de la amortización, puede producirse un deterioro de valor si el activo pierde valor de forma extraordinaria.
Se produce cuando:
- Su valor contable es superior a su valor recuperable.
- Existe obsolescencia acelerada.
- Hay daños estructurales.
Contablemente:
- Gasto por deterioro → cuentas 691 o 692
- Corrección valorativa → cuentas 291 o 292
Si se recupera el valor, puede revertirse.
Diferencia entre inmovilizado material y gasto
Inmovilizado material | Gasto corriente |
Dura más de un año | Se consume rápidamente |
Se amortiza | Se imputa directamente |
Forma parte del activo no corriente | Forma parte de la cuenta de resultados |
Ejemplo:
- Comprar un ordenador → inmovilizado material.
- Comprar papel → gasto.
Resumen
El inmovilizado material está formado por los bienes físicos que una empresa utiliza en su actividad durante más de un año y que no están destinados a la venta.
Se:
- Registra en el grupo 21 del PGC.
- Valora por coste de adquisición o producción.
- Amortiza durante su vida útil.
- Puede sufrir deterioros extraordinarios.
Una correcta gestión del inmovilizado material es fundamental para reflejar la imagen fiel de la empresa y optimizar su planificación fiscal y contable.